Estrenamos colchón

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Me vais a llamar antigua, loca o yo no sé, pero cuando nos casamos nos compramos una cama de 135 centímetros. Sé que ahora parece increíble, pero hace 9 años no era tan normal tener camas de 150 o más grandes, además el colecho no entraba en mis planes por aquél entonces ¡ay, alma de cántaro! Cuánto me quedaba por descubrir… En aquel momento me parecía absurdo tener un colchón tan grande y viviendo en casas pequeñas, con habitaciones aún más pequeñas, lo veía innecesario.

Os tengo que confesar que siempre hemos dormido perfectamente en esos centímetros, yo soy muy de contacto y Álvaro muy sufrido. Por eso, hasta hace relativamente poco, no nos planteábamos cambiar el colchón, pero nuestra experiencia en Irlanda lo cambió todo por varios motivos. En primer lugar, allí teníamos una cama muy grande y nos acostumbramos al espacio. ¡Benditas camas grandes! Recibir niños en mitad de la noche, así, daba hasta gustito. Siempre había pensado que 135 cm bastaban, pero le vi muy pronto las ventajas a los 150 que teníamos en Dublín. Como veis, no tengo ningún problema en rectificar y reconocer mis errores, como he hecho con el 80% de las creencias que tenía sobre crianza, antes de ser madre. Una es así de flexible 🙂

El otro motivo que ha influido en el cambio ha sido el embarazo. Fue visualizarme con dos monstruitos y un bebé en mi cama de 135 y lo tuve claro. Todavía me acuerdo el momento en que tuve un ataque de clarividencia y le dije a mi marido: lo primero que hacemos al llegar a España es cambiar la cama. Alberto ha dormido muy mal hasta muy tarde. Aún ahora, con 3 años, acaba en nuestra cama la mayoría de las noches y Julia también se está aficionando al plan, así que el cambio era una necesidad prioritaria en nuestra vida.

Justo por aquel entonces se pusieron en contacto conmigo desde Tediber, como si me hubieran leído la mente a distancia. Desde el primer momento me llamó mucho la atención su marca, su web y su imagen, tan fresca y diferente. Pero también tengo que reconocer que me daba bastante miedo lanzarme a pedir un colchón online, sin probarlo. Soy un poco especialita para las camas, por decirlo de un modo suave, pero como tienen una garantía de 100 días de prueba, nos decidimos a hacerlo.

La experiencia ha sido más que positiva. Desde el servicio de atención al cliente, pasando por la compra a través de su web, súper fácil e intuitiva, hasta la entrega, rápida (entre 24 y 48 horas) y cómoda. El colchón llega enrollado en una caja y es muy fácil de mover y colocar. Puede parecer una tontería, pero si tienes que hacer coincidir la recogida del colchón antiguo, con la recepción y montaje del canapé nuevo, con la llegada del nuevo colchón, facilita mucho que el envío sea tan ágil y que llegue en una caja que puedes tener prácticamente en cualquier rincón, por si alguna de las variables anteriores falla o se retrasa.

El colchón en sí me encanta porque se parece mucho al que teníamos antes y el cambio ha sido muy natural, no nos ha costado nada adaptarnos y desde la primera noche hemos dormido genial. Es firme, pero a la vez acogedor y muy muy cómodo. Resulta un poco difícil de explicar, pero para mi y aunque depende mucho de los gustos personales, es un producto súper recomendable.

Después de darle un par de vueltas, nos decidimos por uno de 160 cm (no elegimos uno más grande porque creo que no me cabría la cuna en la habitación). Cuando lo recibimos, Alberto me dijo: “Mamá, en esta cama cabe todo el mundo”. Y razón no le faltaba, pero aquello era toda una declaración de intenciones… aunque justo las dos primeras noches tras recibirlo no tuvimos intrusos en la cama nueva (debe ser que nos querían dejar probar el nuevo colchón a gusto), desde entonces no hay noche que no acabe uno o los dos en nuestra cama.

La verdad es que nos ha cambiado bastante la vida, porque me encanta despertarme rodeada de mis cachorritos, pero antes parecíamos sardinas en lata y lo llevaba regular. Ahora ya estamos preparados para la llegada de la pequeña, esto era casi lo único que hacía falta de verdad. Las cortinas del salón pueden esperar 🙂

6 Comentarios

  1. Este verano vino mi sobrina a casa, y me dice : En esta cama dormís tú y el tío ,en serio ? , esta cama es muy pequeña eh💔(135cm). De modo que no me queda otra opción…

  2. Jaime Oli says

    Enhorabuena por tu nueva cama !!!!!
    Está visto que hay que instalarse en el cambio

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