La importancia de viajar a contramarcha

Lifestyle
2 comentarios

Hace unos días tuve la suerte de estar en el I Día de la Contramarcha, un evento en el que aprendí muchísimo. Mi idea inicial era contaros algunos datos interesantes a través de Instagram Stories, pero como hubo bastante interés y el tema da para mucho, he decidido recoger toda la información que tengo en este post. Espero que os sea de utilidad.

Nosotros tuvimos que comprar nuestra primera silla para el coche hace más de 5 años y yo, sinceramente, no soy de ese tipo de personas que se hacen un estudio de mercado por cada producto que tienen que comprar (ya bastantes hago por trabajo 😉 ). En general me da bastante pereza buscar información, lo que suelo hacer es preguntar a gente de mi entorno y luego dejarme asesorar por el comercial de turno. En el caso de la primera silla de Julia fue así y por aquel entonces os aseguro que yo no había oído absolutamente nada de “viajar a contramarcha”, así que compramos una de las normales, a favor de la marcha y del grupo 0-1, para que nos durara el máximo tiempo posible.

Más adelante, cuando nació Alberto, ya se empezaban a ver más niños viajando de espaldas, pero era algo en lo que no me paré a pensar mucho. Al final tienes una silla prácticamente nueva y lo que quieres es no gastar más dinero innecesariamente (“innecesariamente”, matizaría ahora). Es evidente que ha faltado, y sigue faltando, muchísima información al respecto.

Estoy segura de que muchas de vosotras os sentís identificadas con nuestro caso u os ha pasado algo parecido. Yo asistí al evento con ganas de saber más, pero no esperaba que la información fuera a ser tan contundente. Salí de allí impactada y totalmente convencida de que es importante hacer un esfuerzo porque nuestros niños viajen a contramarcha el mayor tiempo posible, esto es hasta los 4 o 5 años mínimo. 

En la jornada, que organizó la marca Axkid, se dieron varias charlas muy didácticas sobre el tema. Contamos con profesionales con mucha experiencia en este campo, que viajaron desde Suecia, país referente y pionero en seguridad infantil, para explicarnos la importancia de viajar de espaldas a la marcha.

Allí viajan con sistemas de retención infantil desde hace muchísimos años, de hecho, el primer prototipo de silla a contramarcha se hizo en el país nórdico en 1954. En aquel momento la carrera espacial estaba en todo su apogeo y la idea de darle la vuelta a los niños dentro del coche surgió observando cómo viajaban los astronautas dentro de los cohetes. Desde entonces no se ha hecho más que evidenciar que es muchísimo más seguro viajar de esta forma. Y estas evidencias vienen por tres vías:

  • Resultados de estudios: seguro que todas visualizáis el típico vídeo de choques provocados con maniquíes que simulan personas. Os dejo a continuación uno en el que se compara un impacto a contramarcha, con uno a favor de la marcha. Creo que sobran las palabras, pone los pelos de punta ¿no os parece?

  • Los hechos contrastados: es decir, los datos que se recogen de accidentes reales, que nos dicen que a favor de la marcha se multiplica por 5 el riesgo de lesiones en los niños y además aumenta la probabilidad de que estas lesiones sean a largo plazo (estamos hablando de lesiones medulares graves y permanentes en el tiempo). Como el desarrollo no se ha completado, las lesiones causadas son mucho más fuertes en niños que en adultos.
  • La anatomía del niño: en los niños de 0-1 año, el peso de la cabeza representa un 25% del total, mientras que en adultos solo supone un 5%. Por esto, los impactos son mucho más agresivos para el cuello de un niño que para el de una persona adulta. Además, a contramarcha, el cuerpo recibe el impacto en todos los puntos a la vez, porque cabeza, cuello y columna están alineados y se soporta mejor, mientras que a favor de la marcha la columna y el cuello sufren mucho más (podéis fijaros de nuevo en el vídeo anterior, cómo se dobla la columna vertebral debido a la sujeción de los arneses, mientras que a contramarcha la espalda se mantiene recta).

Toda esta información está muy resumida con respecto a lo que se habló en el evento, pero creo que es suficiente como para comprender la relevancia que tiene todo esto. De todas formas, en internet podéis encontrar mucha más información técnica al respecto si os interesa el tema.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿cómo elegir sistema de retención infantil? A continuación os dejo algunos datos o pistas que se dieron en las charlas y que os pueden ayudar a decidir:

  • A contramarcha sí o sí, el mayor tiempo posible. Esto ha quedado claro, ¿no? 🙂 Aquí os dejo la experiencia de Clara e Isabel, que llevan a sus hijos de esta forma y seguro que os ayuda. Hay sillas en el mercado que permiten llevar a los niños en esta posición hasta los 4-5 años.
  • Como decía antes, Suecia es un país referente en seguridad vial infantil, llevan muchos años investigando y sus controles de seguridad son mucho más exhaustivos que en el resto de Europa, por tanto, el hecho de que una marca sea sueca, ya nos garantiza un plus de seguridad importante. En este sentido, lo que he visto y oído de Axkid es muy muy positivo. Nosotros para Marina vamos a probar una silla de esta marca, ya os contaré qué tal. En su web también podéis encontrar un montón de información muy didáctica sobre seguridad infantil en general.
  • Las sillas que tienen el sello Plus Test han pasado tests de seguridad más exigentes. Si la silla que planeas comprar tiene esta etiqueta, puedes estar segura de que es de muy buena calidad. Todas las que lo llevan son sillas a contramarcha. Os dejo un enlace con un listado de sillas que tienen este reconocimiento
  • Otra cosa que debéis tener muy en cuenta es evitar las sillas con escudo. Sobre esto no se profundizó en la jornada, pero no son seguras y pueden provocar otro tipo de lesiones en los niños que las usan. Os dejo aquí un post que profundiza más en esta cuestión.

Es verdad que las sillas a contramarcha suelen ser algo más caras que las otras, pero si nos paramos a pensarlo, nos gastamos mucho más dinero en otras cosas mucho más superfluas y que no tienen tanto impacto en la seguridad de los niños, como por ejemplo el cochecito de paseo, electrodomésticos, muebles… o incluso en otros objetos para nosotros, como móviles o tecnología y si valoramos la inversión que supone una silla, en función del tiempo que nos dura, tampoco es tanto como parece en un primer momento.

Una de las grandes conclusiones de la jornada y, entre otras cosas, lo que me ha llevado a escribir este post fue que en España existe un gran problema de concienciación social: realmente no sabemos la importancia que tiene viajar a contramarcha, porque apenas oímos hablar de ello. Por eso no quería dejar de aportar mi granito de arena a esta importante causa y si pensáis como yo o este post os ha resultado interesante, sería genial que me echarais una mano compartiéndolo con personas a las que creáis que les puede interesar, para concienciar y que se sepa más sobre el tema.

2 Comentarios

  1. Tamara says

    Hola María:

    Cuando me quedé embarazada y durante las clases de preparación al parto y post parto, recibí información y después leí artículos al respecto de las sillas a contramarcha y siempre lo tuve claro. Nosotros compramos la Axkid rekid y estamos muy contentos y ella también.

    • Qué suerte haberlo sabido a tiempo!!! La verdad es que me habría encantado tener esta información en el momento en que nació Julia… Un abrazo y gracias por tu comentario!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *