La vida azul

A estas alturas de la película todos sabemos que una buena alimentación es la base de la salud. Reconozco que en mi casa siempre ha habido mucha concienciación, jamás se compraba bollería industrial, los refrescos solo se podían tomar en cumples u ocasiones muy especiales y creo que debí comer mi primera chuche con 5 o 6 años. La verdad es que entonces me parecía un auténtico rollo que mis padres no fueran más permisivos con la alimentación, pero ahora me alegro mucho de que nos transmitieran el gusto por comer bien y sano.

Ahora que soy yo la madre, intento inculcar en mis hijos esos hábitos, pero creo que en la sociedad actual es muy complicado aislar a los niños de productos cargados de azúcar o ingredientes poco recomendables. (Sobre esto me gustaría reflexionar en un post más adelante).

El caso es que últimamente, parece que el tema de la alimentación saludable está más de moda que nunca y eso ha contribuido a que esté más concienciada e informada aún en este sentido. En los últimos meses hemos dejado de consumir azúcar en casa y hemos desterrado de la despensa todos aquellos productos con contenido en aceite de palma. Por supuesto precocinados, bollería industrial, zumos de brik y demás bebidas artificiales, no han tenido cabida en casa prácticamente nunca. Tampoco os creáis que nuestra dieta es perfecta, pero sí que hay determinados productos que están vetados. Esto ha hecho que hacer la compra sea un proceso cada vez más consciente, pero a la vez más lento, porque me paro a leer los ingredientes, comparo unos productos con otros y eso, muchas veces, es poco compatible con el ritmo de vida frenético que llevamos.

Durante los últimos meses me he preguntado muchas veces cómo evolucionarían los fabricantes de productos de alimentación y los distribuidores para responder a esta tendencia, que está cada vez más establecida. Por eso, cuando se pusieron en contacto conmigo para contarme la nueva iniciativa que están poniendo en marcha desde Alcampo, lo recibí con entusiasmo y me pareció una gran idea.

Se trata de un programa que llaman La Vida Azul que pretende promover los hábitos de vida saludables y facilitar al consumidor que pueda localizar aquellos productos con mayor calidad nutricional y de componentes. Para ello, un equipo de expertos ha comparado la información de los envases y han decidido destacar aquellos productos que no contienen OGM (organismos genéticamente modificados, o transgénicos), nanotecnología y aceite de palma, entre otros. Pero es que además, también se ha tenido en cuenta la calidad nutricional del producto, es decir, su contenido en azúcares sencillos, grasas saturadas y sal. Los productos elegidos forman parte de La Selección Azul, una selección formada por los productos con un mejor valor nutricional dentro de cada categoría.

Me encanta cuando las grandes empresas deciden evolucionar y responder a las demandas sociales y las necesidades del consumidor. Estoy segura de que esta iniciativa creará precedente y que Alcampo será el primero de muchos distribuidores y fabricantes que empiecen a preocuparse por ofrecer productos de mejor calidad al consumidor.

¿Qué os parece? 

*Post en colaboración con Alcampo*

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One Thought on “La vida azul

  1. Gloria on octubre 20, 2017 at 2:30 pm said:

    Qué guay!! Yo también estoy súper concienciada y leo todo. Pero es un rollo porque lleva mucho tiempo…ayer estuve 20 minutos buscando yogures bajos en grasas saturadas y azúcares y NO EXISTEN. Si los tienes localizados, call me, baby.
    (Papá urbano a tope 😂)

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